La situación económica de nuestro país favorece la aparición y el progreso de una figura poco desarrollada entre nosotros: el director interino, o director en transición (interim manager, en la dominante denominación anglosajona). Consiste en que un profesional de alto nivel se incorpora por periodo de tiempo breve a la dirección general de una firma o se pone al frente de un área concreta para solucionar una situación crítica.Según la consultora ICSA Recursos Humanos, el perfil de estos directivos/as a plazo indica una edad media de 52 años y más de dos décadas de experiencia en alta gestión. Son hombres en el 96% de los casos y proceden sobre todo de la dirección general (34%) y la dirección de producción (22%). En menor medida, de la dirección comercial o de marketing (14%), la financiera (13%), la informática (11%) y la de recursos humanos (7%). Por sectores, la mayoría (59%) trabajaba en la industria, en servicios (14%) y en banca y seguros (9%). En países con mayor tradición, como Francia, Alemania, Holanda o el Reino Unido, llevan décadas de ventaja en la implantación de esta figura profesional. En este último país son más de 10.000 los directores interinos censados. En España es más difícil precisar cifras, por la juventud que presenta esta ocupación, pero los expertos reflejan un considerable auge en los últimos años. |


